Todo ello crea un sentimiento de soledad que no es fácilmente soportable, probablemente tu también lo hayas experimentado, pues en realidad aunque cada uno defendamos nuestra genuinidad no somos mas que copias mal hechas de un modelo idílico de persona que establece la sociedad.
Realmente el arte de la originalidad nunca existió, vivimos copiando lo que hacen los demás, cambiando nuestra forma de actuar, siendo poco más que monos de imitación, se recompensa a aquel que se acerque al modelo ideal y se margina a lo diferente y alternativo.
Sin embargo, ser normal está sobrevalorado.
Hay gente a la que cuando escribe le gusta centrarse en un solo tema, ofuscándose escribiendo grandes parrafadas sobre el objeto de su furia, o haciendo una proyección de sus sentimientos, atribuyéndoselos a otra persona, yo por el contrario tengo una mente bastante ecléctica y cambio de tema bastante rápido, supongo que soy ideal para esas tardes aburridas en las que no tienes nada que hacer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario